Kaixo, soy Olatz
Vivo en el caserío Oihanalde, en Irún (Guipúzcoa), donde he crecido desde pequeña rodeada de animales, naturaleza y ese ritmo tranquilo que tiene la vida en el campo. Desde siempre he visto de cerca el trabajo de mis padres, dedicados durante años a la producción de carne ecológica. Ver todo lo que hay detrás de cada alimento (el cuidado de los animales, el trabajo diario, los cambios en la naturaleza…) me enseñó a valorar el origen de lo que comemos y a entender que cada producto tiene una historia detrás.
La salud también ha sido una parte importante de mi propio camino. Desde niña he pasado por diferentes etapas que me llevaron a interesarme cada vez más por entender cómo funciona nuestro cuerpo y qué podemos hacer para cuidarlo. A lo largo de los años he aprendido de profesionales de la salud integrativa y, sobre todo, he dedicado mucho tiempo a estudiar por mi cuenta. Así descubrí la importancia de aspectos como la microbiota, los tóxicos ambientales, los ritmos circadianos o el sistema nervioso, y cómo todo ello puede influir en nuestra salud y en cómo nos sentimos en nuestro día a día.
De esa mezcla de experiencias nace Maison Olatz.
Nace de mis ganas de recuperar una forma de vivir más sencilla, más consciente y más cercana a la naturaleza. De volver un poco a lo esencial, a nuestra naturaleza ancestral, y de rodearnos de cosas que realmente aporten.
Quiero ofrecer productos ecológicos, pensados para vibrar en coherencia con nuestro cuerpo y nuestro diseño humano. Alimentos de calidad, cosmética natural y productos para el hogar, buscando siempre opciones respetuosas con nuestra salud, con el medio ambiente y con las personas que están detrás de cada producto.
Por eso, detrás de Maison Olatz hay también un compromiso con los pequeños productores. Personas que trabajan con sus manos, que conocen su tierra y que ponen tiempo y cuidado en hacer las cosas bien.
Maison Olatz es, al final, un proyecto muy personal. Nace de mi familia, de mi vida en el caserío, de mi curiosidad por la salud y de las ganas de compartir todo aquello que he ido aprendiendo por el camino.
Un pequeño espacio para quienes, como yo, quieren vivir de una manera más sencilla, consciente y cercana a lo natural.
Ojalá Maison Olatz se convierta en mi manera de cuidar un poquito más de lo que me rodea, y en un lugar al que puedas acudir cuando quieras hacer tus compras con calma, con criterio y sabiendo qué hay detrás de cada elección.